Salud participó de una cumbre internacional sobre malaria y enfermedades tropicales desatendidas


Se trata de la Cumbre de Kigali, que se lleva a cabo en Ruanda y tiene por objeto reafirmar los compromisos para avanzar en la eliminación de la malaria y otras enfermedades desatendidas.

Autoridades del Ministerio de Salud de la Nación participaron ayer en Ruanda de la Cumbre de Kigali sobre la malaria y las enfermedades tropicales desatendidas (ETD), que tiene como objetivo compartir experiencias, herramientas y estrategias para renovar el compromiso de acabar con este tipo de problemáticas.

«A pesar de los importantes avances y compromisos adquiridos en los últimos años, las enfermedades tropicales desatendidas continúan siendo un problema de salud pública a nivel mundial. Por ello, es necesario seguir concentrando todos los esfuerzos posibles en lograr una mejor respuesta a través de nuevas herramientas de prevención, diagnóstico y tratamiento, pero también garantizando un mayor acceso, equidad y calidad a las mismas», sostuvo el subsecretario de Estrategias Sanitarias, Juan Manuel Castelli, durante el encuentro.

Argentina fue invitada a participar de esta cumbre, que se llevó a cabo junto a la 26ª Reunión de Jefes de Gobierno de la Commonwealth, por ser un país de referencia en la región y pionero en el desarrollo de nuevas herramientas para el abordaje de diferentes enfermedades tropicales desatendidas. A su vez, el evento es una oportunidad para articular y coordinar esfuerzos interregionales que permitan avanzar hacia la construcción de mejores sistemas de salud.

En ese sentido, Castelli hizo mención a la «experiencia de Cooperación Sur-Sur, donde países como Mozambique, Etiopía, Kenia, España y Argentina participan en el desarrollo de una estrategia innovadora para un abordaje más efectivo en el tratamiento de las geohelmintiasis, para lo cual se ha creado una alianza público-privada entre áreas de salud, ciencia y tecnología, y academia para evaluar la eficacia y seguridad de la administración conjunta para el tratamiento de cuatro geohelmintiasis de alta carga de la enfermedad en estos países”, que adicionalmente puede dar respuesta a otras enfermedades como la filariasis linfática y la escabiosis.

Por otra parte, el funcionario expuso sobre el desarrollo de la formulación pediátrica de benznidazol para el tratamiento de la enfermedad de Chagas en recién nacidos como otro ejemplo desarrollado en nuestro país que puede ser utilizado por otras naciones. «Se trata de un gran avance y un tratamiento de sencilla administración en niños. En Argentina, la transmisión vertical de Trypanosoma cruzi es la principal causa de nuevos casos y su control es central para avanzar hacia la eliminación de esta ETD», explicó.

Por último, Castelli aseguró que es fundamental optar por enfoques innovadores en el desarrollo de herramientas de diagnóstico y tratamiento de las ETD que puedan aplicarse en el primer nivel de atención, ampliando el acceso con un enfoque de mayor eficiencia. A la vez, recordó que el 22 de mayo de 2019 Argentina fue reconocida oficialmente como país libre de malaria por la Organización Mundial de la Salud.

En ese sentido, sostuvo que “la colaboración entre países fronterizos, la capacitación de equipos de salud, la disponibilidad y administración inmediata del tratamiento y la mejora de los sistemas de información fueron fundamentales para lograr este resultado». Para finalizar, reafirmó el concepto central en su participación en la mesa de innovación: “La clave es simple: identificar problemas comunes, buscar soluciones conjuntas y hacer más eficiente el uso de los recursos”.

Organizado por la República de Ruanda en el marco de la 26ª Reunión de Jefes de Gobierno de la Commonwealth (CHOGM), en la Cumbre de Kigali se destacó la importancia de invertir en la lucha contra estas enfermedades para desarrollar sistemas de salud integrales, mejorar la respuesta a futuras pandemias y compartir los conocimientos adquiridos. Del encuentro participaron los Jefes de Estado y de Gobierno de los 54 países que componen la Commonwealth, expertos científicos, instituciones globales y especialistas en temas sanitarios.

Las enfermedades tropicales desatendidas son un grupo de 20 enfermedades transmisibles que afectan con mayor frecuencia a las personas más vulnerables. Aunque son prevenibles y tratables, impactan en las vidas y los medios de subsistencia de 1,7 mil millones de personas alrededor de todo el mundo

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